Sep 01

Separando la paja del grano

Uno de los caminos que me ha dado por transitar en la búsqueda de lo auténtico, es el de la simplicidad. Desde hace ya tiempo que me seduce la idea de ir soltando lastre, dejando ir, volviendo mi vida más sencilla.

¿Qué es lo que me atrae de todo esto? Quizás sea el verter conciencia sobre dónde aplico mis más preciados bienes: el tiempo y la energía; la vida, al fin y al cabo.

Cuando me encuentro saturado de posibilidades, de tareas por hacer, de sueños incumplidos, de trastos almacenados, de ideas bullendo en mi cabeza, de deseos que reclaman mi atención… no encuentro otro antídoto a ese estado de estrés y ansiedad —o incluso angustia— que volver al silencio, al interior. Y allí encuentro la simplicidad, la belleza de lo simple, la serenidad del punto negro sobre el fondo blanco, cada vez más pequeño, más claro, más amable.

Retirar una capa de cebolla tras otra, llegar a lo importante, a lo necesario. Ir quitando la paja, poco a poco; empezando por la más grande, la más evidente, y seguir hasta que encuentro más grano que paja… separar la paja del grano.

Prioridades y elecciones

Simplificar me ayuda a darle un sentido a mi vida y a —al menos intentar— llevarlo a la práctica. Dejar que todo me afecte sin reflexionar —abandonarme a la máquina de la acción-reacción— me aleja de una vida con propósito. Aprendo a comprar sólo lo que necesito, a deshacerme de lo que ya no me es útil, a no dedicar tiempo a aquello que no me llena o que no necesito. Y lo más importante: distinguir entre lo primero y lo segundo.

Me gusta mucho cómo expresa Mario Alonso Puig esta necesidad de aclarar nuestras prioridades.

Una vez tengo mis prioridades más claras, se trata de poner énfasis en tomar decisiones sobre qué hago o qué no hago, sobre qué compro o qué no compro, sobre qué necesito o qué no necesito. Y esas elecciones acaban afectando también a mi entorno, a la gente con la que me relaciono, al medio ambiente, a la comunidad donde vivo, al planeta entero y a todos los seres que lo habitan. Y llego aquí a otra de mis grandes preocupaciones: la sostenibilidad, el cuidado de la naturaleza en la cual existo y de la que soy parte; todas estas, inquietudes de las que iré hablando a lo largo de la existencia de este blog.

Caminando

En mi día a día aparecen una buena cantidad de inconvenientes, dificultades, distracciones, que me alejan de esa simplicidad, de ese volver al centro. Cada cual tenemos nuestras herramientas para salvar esos escollos, según nuestro carácter, nuestra personalidad, nuestras flaquezas o nuestras fortalezas.

La meditación (el mindfulness), la lectura reflexiva sobre cómo funciona nuestra psique y nuestro cuerpo, el ejercicio físico y el contacto con la naturaleza (yoga, senderismo), la práctica artística o creativa (caligrafía, fotografía, música), son algunas de las que yo me valgo actualmente. Pero seguro que tú tienes las tuyas.

Y en lo musical os dejo un regalo de bella simplicidad para que disfrutéis: “Elogio a lo simple” de Flowpiano.

2 Comentarios

  1. Rosa
    6 septiembre, 2017 at 11:01 am · Responder

    Me gusta. Me gusta lo que se entrevé a través de las palabras. Me gusta la redacción, el enfoque, el propósito y el proyecto. Y casi que también voy a apuntarme al proyecto de acercarme a la simplicidad de las cosas; pero a mi ritmo, claro.
    ¡Ánimo Jose, ya te está sentando bien!

    • Jose Gosálbez
      11 septiembre, 2017 at 1:25 pm · Responder

      Muchas gracias Rosa 🙂

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